SABER DECIR
Es excelente la oportunidad que nos dan para expresarnos en este blog. Ahora lo importante es iniciar a escribir hasta encontrar el punto exacto de confianza y versatilidad para comunicar adecuadamente los mensajes que queremos dar.
Espero pronto SABER DECIR porque quiero compartir historias de todo tipo. No me censuren por favor.
La llegada a mi pueblo fue discreta, inadvertida por asi desearlo yo. Quería recorrer aquellos espacios donde crecí y evocar aquellos instantes idos, no quería interrupciones para disfrutar aquel paseo por los tiempos. Me detuve frente al jardín de donde hace 40 años me escapé por miedo a ser reprendido por comentarle a otro niño que , sin querer, le había visto los calzones a una niña. Frente a ese instituto se encontraba mi querida escuela primaria, aquella que aún ahora a la distancia, considero mi mejor escuela. Estuve más de media hora viendo y recordando mil detalles. El foro donde tantas veces participé en las asambleas, la cancha en la que competí en diversos deportes, el lugar en el que alguna vez me descalabré y lloré al ver la sangre que abundante salía de mi cabeza, el patio donde me pasaba los recreos tirado jugando a las canicas, el pórtico donde alguna pelee con miedo y me di cuenta, con orgullo, que podía ganarle a la mayoría de los bravucones de esa época y además, observé con detenimiento aquellas aulas en las que alguna vez estudié con dedicación y esmero. Recorrí el barrio del "Tinaco", el barrio del "Vívero" y pasé también por el rumbo del "Estero". La fascinación me envolvía al observar las viejas casas de antiguos compañeros y amigos, aunque la tristeza me llegaba porque casi nadie de ese tiempo vive ahí ahora.
C O N T I N U A R Á